La artrosis es el trastorno más frecuente de la articulación que afecta a adultos mayores. Se caracteriza por la degeneración del cartílago y del hueso adyacente, lo que causa dolor articulatorio y rigidez.

Hasta el momento es una enfermedad que no tiene cura, sin embargo con un buen tratamiento se pueden obtener grandes beneficios, permitiendo a los que la padecen llevar una vida prácticamente normal.

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¿Qué es la Artrosis?

Tal y como hemos mencionado, es una enfermedad crónica de las articulaciones caracterizada por la degeneración del cartílago y del hueso adyacente, que puede causar dolor articular y rigidez matutina. A nivel estadístico, afecta  50 por ciento de las personas mayores de 65 años, pasando al 90 por ciento después de los 70 años.

Todo y que la artrosis es más frecuente en personas de edad avanzada, los jóvenes no están exentos de padecerla, al presentar muy pocos síntomas o ninguno. Por el simple hecho de caminar o de realizar algunas actividades como: abrir o cerrar una mano, escribir, abrir una puerta, se producen golpes o “traumas”, que a lo largo del tiempo empiezan a generar alteraciones en el cartílago.

¿Cuáles son las causas de la artrosis?

  • Envejecimiento
  • Mal uso de articulaciones
  • Obesidad
  • Lesiones locales
  • Factores hereditarios
  • Sedentarismo
  • Falta de ejercicio

¿Cuáles son los síntomas?

  • Dolor en tobillos, manos, rodillas, cadera, columna y articulaciones (depende del lugar afectado por la artrosis)
  • Deformaciones óseas
  • Rigidez articular matutina (menor de 10 minutos) o rigidez de reposo
  • Inflamación en las articulaciones
  • El cartílago áspero hace que las articulaciones rechinen o crujan al moverse

Esta enfermedad es un proceso crónico, parte del envejecimiento de la persona. Así como el pelo se vuelve canoso y sigue siendo cabello o cuando la piel pierde su morfología y se arruga, de igual modo cambia el cartílago por lo que la artrosis es una cambio crónico del envejecimiento, pero agravado por los factores antes mencionados.

La artrosis sigue un lento desarrollo en la mayoría de los casos tras la aparición de los síntomas, por lo tanto al primer indicio es muy importante el acudir con el médico.

¿Cuáles son las personas más propensas a padecer artrosis?

La artrosis es una enfermedad universal, es decir no hay raza, ni sexo que se escape a padecerla; pero es mucho más frecuente que mujeres mayores de 35 años, presenten la sintomatología.

También pueden desarrollar este padecimiento, todas aquellas personas que hacen mal uso o que abusan al utilizar las articulaciones, como los corredores profesionales de maratón, futbolistas, beisbolistas, etc.

¿Por qué las mujeres tienen mayores probabilidades de padecer artrosis?

Las mujeres tienen más posibilidades de sufrir alteraciones y de manifestar el dolor, sin embargo, esto no quiere decir que el hombre esté exento de padecerla.

Una causa frecuente de artrosis en la mujer es el uso de zapatos de tacón muy alto, al hacer que la mecánica del pie no funcione adecuadamente, lo que provoca que este se lastime al igual que el tobillo, la rodilla y la cadera. Otros factores son el sedentarismo, una mala postura y la obesidad.

¿Cómo se detecta?

Se identifica clínicamente por el tipo de dolor, las situaciones que mejoran o empeoran, y con una simple exploración de las articulaciones afectadas.

La artrosis en las articulaciones de las manos presenta la típica deformación de los dedos, mientras que en la rodilla se empieza a inflamar el hueso, debido al derrame del líquido, lo que normalmente no molesta.

¿Artrosis es lo mismo que artritis?

La artrosis puede confundirse con la artritis, por presentar casi los mismos síntomas, por lo tanto es importante acudir con el médico para establecer el diagnóstico adecuado.  El reumatólogo realizará una serie de pruebas como rayos X y análisis de sangre.

La diferencia principal es que la artrosis es una enfermedad crónica provocada por el desgaste del cartílago que envuelve los huesos para evitar que se rocen entre ellos, mientras que la artritis es de carácter hereditario y puede producirse por una infección que afecte a alguna articulación.

Tipos de Artrosis

La artrosis se clasifica en dos tipos:

Primaria: cuando se desconocen las causas.

Secundaria: se genera por otra enfermedad, asociada a padecimientos metabólicos como diabetes mellitus, hipertiroidismo, etc.

¿Cuál es el tratamiento?

En la actualidad no existe ningún tratamiento que cure la artrosis, pero sí se puede controlar, retardando su evolución para mejorar la calidad de vida de los pacientes. El tratamiento es una combinación de factores como:

  • Tratamiento farmacológico (medicamentos)
  • Mantener un peso adecuado
  • Llevar una dieta balanceada indicada por el médico
  • Realizar ejercicios de fortalecimiento y de postura
  • Comer pescado 2 veces a la semana ayuda a disminuir la inflamación
  • Cambios de postura en los hábitos al dormir
  • Tratamientos de calor y frío: pueden aliviar la sensación de rigidez articular temporalmente.

El paciente que padece artrosis debe entender sus limitaciones, y como norma general se le recomienda que evite movimientos que producen dolor, de ser posible, se le recomendará que empiece a utilizar otras articulaciones en lugar de la afectada. Si la artrosis se presenta en los miembros inferiores, se debe limitar el uso de las articulaciones, es decir, evitar paseos muy largos, no cargar cosas pesadas, etc. pero a un paciente nunca se le recomendará la inmovilidad. El utilizar bastones o muletas ayuda a reducir el peso que soportan las articulaciones y reduce el dolor.

Es fundamental realizar una rutina con las articulaciones enfermas. No tenemos que olvidar que el ejercicio debe mantener el movimiento articular y fortalecer los músculos, para evitar que la articulación quede flácida y con esto se pueda aumentar la rigidez. La actividad a realizar no debe provocar dolor, debe ser suave; se debe realizar sin cargar peso, ni forzar la articulación y bajo supervisión médica.


Como primer paso debes visitar a tu médico y cuando él tenga datos específicos, deberá transferirte con un especialista, es decir, con un reumatólogo. Tus decisiones en el día a día son la base de una buena salud, y para respaldar tu estilo de vida, un seguro es importante para lo inesperado.

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Fuente: Salud 180

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