Casi un millón 700 mil personas en México viven con hepatitis C, un virus que la mayoría de los mexicanos contrajo en los años 80, pero que no les fue diagnosticado hasta una década después. Los principales retos que enfrenta nuestro país por esta enfermedad son: el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno.

Una mayor prevención es clave para fortalecer y recuperar la salud en nuestro país. En Castillo y Asociados participamos en las tareas de prevención y una óptima medida para ello es contar con un Seguro de Gastos Médicos Mayores que se adapte a tus necesidades para lograr que vivas con tranquilidad el día a día.

¿Es contagiosa la hepatitis C?

La hepatitis C es una inflamación del hígado provocada por la infección del virus C.  La infección del virus C se transmite por la sangre, por lo que no es tan fácil infectarse como podría parecer.

En los últimos años de la década de los 80 era común en México, contraer este mal por transfusiones de sangre, ahora las personas que desarrollan el mal suelen ser en su mayoría dependientes a drogas intravenosas.

¿Qué síntomas causa la hepatitis C?

La hepatitis C es una enfermedad silenciosa, ya que, en la mayoría de los casos, el afectado no es consciente de padecerla. De hecho, tras la infección inicial, aproximadamente un 80 por ciento de los casos no presentan síntomas, y los que aparecen son comunes a la hepatitis A y B y suelen recordar a los de una gripe común:

  • Disminución del apetito
  • Náuseas
  • Dolor muscular o de las articulaciones
  • Pérdida de peso
  • También puede aparecer ictericia, que es la coloración amarillenta de la piel y los ojos

¿Cómo se diagnostica?

Como hemos mencionado, esta es una enfermedad generalmente asintomática, especialmente en sus estadios iniciales, lo que dificulta su diagnóstico.

Se puede realizar un diagnóstico en varias fases:

Análisis de sangre: para detectar anticuerpos anti VHC. No obstante, tener anticuerpos no significa necesariamente que haya una infección por el virus. A continuación, hay que medir la cantidad de material genético, el ARN del virus de la hepatitis C, habitualmente mediante una técnica llamada reacción en cadena de la polimerasa (PCR) o prueba de PCR. Si esta prueba da positivo en ARN del VHC, se confirma la infección por el virus VHC.

Elastografía de transición (fibrocán): prueba sencilla y rápida que permite diagnosticar la fibrosis hepática sin necesidad de biopsia.

Biopsia: se realizará cuando lo estime el especialista, consiste en extraer un pedazo pequeño de hígado para analizarlo y sirve para evaluar el grado de daño hepático.

¿Cómo se trata la hepatitis C?

Lo primero que debemos saber es que no existe ninguna vacuna para la hepatitis C. Sin embargo, los tratamientos que buscan la curación de los pacientes están cambiando constantemente y, en la actualidad, la combinación de varios medicamentos está arrojando tasas de curación del 95 por ciento, de acuerdo a la OMS. No obstante, las personas curadas mantienen en su organismo anticuerpos del virus C, y no protegen a esos pacientes contra una reinfección del virus.

¿Cómo prevenir esta enfermedad?

Al no existir ninguna vacuna, la prevención debe ir enfocada a reducir el riesgo de exposición al virus en el entorno sanitario y en los grupos de población de alto riesgo a través de medidas de higiene:

  • Lavado de manos
  • Uso de guantes
  • Uso seguro y esterilización del material sanitario y de inyección
  • Uso correcto y sistemático de preservativos
  • Manipulación segura de objetos afilados

La hepatitis C a nivel mundial

11 países concentran 50 por ciento de la carga mundial de hepatitis crónicas: Brasil, China, Egipto, India, Indonesia, Mongolia, Myanmar, Nigeria, Pakistán, Uganda y Vietnam. Además, 17 naciones tienen una alta prevalencia y, junto con los anteriores, soportan 70 por ciento de la carga: Camboya, Camerún, Colombia, Etiopía, Filipinas, Georgia, Kirguistán, Marruecos, Nepal, Perú, Sierra Leona, Sudáfrica, Tailandia, Tanzania, Ucrania, Uzbekistán, Zimbabwe.

Las metas para 2030 contra la hepatitis son que 90 por ciento de los infectados se sometan a pruebas de detección y 80 por ciento reciban tratamiento.


Tomar precauciones y tener un estilo de vida saludable es el primer gran paso para gozar de una buena salud, pero hay veces en que los imprevistos ocurren. ¡Sentirte y estar bien protegido es la mejor opción!

Si deseas más información sobre nuestros Seguros de Gastos Médicos Mayores, puedes contactar con un Asesor al (01) 55 3536 3718 o enviar un correo electrónico a atencionaclientes@castilloyasociados.mx

Fuente: El Universal 

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